miércoles, 2 de octubre de 2013

YA LLEGO EL OTOÑO

De los árboles caían pesadas las últimas hojas. Los días se acortaban, como los paseos al atardecer, como las conversaciones a la intemperie cuando dos conocidos se encontraban.
El otoño era la estación que más le gustaba. La única en la que no se sentía solo, sino acompañado por algo tan valioso como la naturaleza. En este lado del mundo todo se ralentizaba, la vida se hacía más pausada, o simplemente, se ocultaba. Y se sentía tan identificado con esta estación, que su vida parecía un perpetuo otoño.
Para muchos triste, melancólico, infeliz... el otoño era para él la mejor época en la que compartir emociones. El ya incipiente frío propiciaba según él la búsqueda de un corazón en el que resguardarse, el más temprano anochecer otorgaba mayor tiempo de oscuridad para derramar lágrimas de felicidad, o para compartir momentos de esos tan especiales.
Puede que para quien lo observara desde la lejanía no existiese sentido a la sonrisa que casi siempre mostraba en esta época. Pero era sincera. Sonreía al recordar a esas personas a las que algún día había amado, aún sin poder. Sonreía al creer que tenían un corazón en el que resguardarse, puede que no tan grande como el suyo, pero seguro más deseado. Más querido.
Pero aun así, sonreía por ellas, pues siempre deseó su felicidad. 

Poco a poco caía la noche, el frío arreciaba, apenas quedaba ya nadie en la calle encharcada. Apresuró sus pasos en dirección al albergue, donde con suerte podría comer algo o, al menos, dormir. Si así no fuese, los cartones serían una buena compañía para sobrevivir una noche más en la calle, y soñar en que no eran esos simples envoltorios de objetos, con quizá más sentimientos que muchas personas, quienes lo arropaban.
Mañana sería otro feliz día de otoño.

2 comentarios:

Angeles y Ramon ( Patchwork ) dijo...

Holaaaa!!!! vengo de Dehilos, Soy amiga de Laura.
Como vi que te gustava el patchwork y tenias blog,,por aqui me he pasado.
Feliz otoño
Un abrazo

MARI CARMEN NUÑEZ dijo...

Saludos y gracias por vuestra visita.

PATCHWORKTERAPIA ¡¡¡

Nada mejor que el patchwork para curar..... para entretener... y para ver la vida de otra manera, sin pensar en nuestros problemas, dejandonos llevar por la aguja y por el encanto de las telas, pensando en tantos proyectos por hacer y centrandonos en el que estemos realizando... es la mejor terapia, la mejor medicina, intentalo es algo indescriptible, sensancional, maravilloso, que ademas de llenarte te proporciona el contacto con gente maravillosa que con sus manos realizan labores totalmente artesanales que les hacen sentirse bien.... intentalo si yo puedo tu puedes tambien.